Terapia recreativa o de juego

Los profesionales del área de la salud mental están observando en forma creciente que jugar es tan importante para la salud y felicidad humanas como el amor y el trabajo (Schaefer, 1993). Algunos de los mayores pensadores, entre ellos Aristóteles y Platón, ya reflexionaron sobre por qué el jugar es algo tan fundamental en nuestras vidas.

Jugar es una actividad divertida y agradable, que eleva nuestros espíritus e ilumina nuestra visión de ida. Expande nuestras habilidades para comunicarnos, aprender, madurar y ser productivos. El jugar alivia el estrés y el aburrimiento, nos conecta con los demás en una forma positiva, estimula el pensamiento productivo y la búsqueda, regula nuestras emociones y alimenta nuestro ego (Landreth, 2002). Además, el jugar nos permite practicar habilidades y roles necesarios para sobrevivir. El aprendizaje y el desarrollo son fomentados mejor a través del juego (Russ, 2004).

¿Por qué la terapia recreativa o terapia de juego?

La terapia recreativa o de juego, también llamada Terapia Lúdica es un abordaje estructurado basado en la teoría, que se construye sobre los procesos comunicativos y de aprendizaje normales de los niños(Carmichael, 2006; Landreth, 2002; O´Connor & Shaefer, 1983). Los poderes curativos del juego son utilizados de diversas maneras. Los terapeutas utilizan la terapia recreativa para ayudar a los niños a expresar lo que les incomoda, cuando no poseen el lenguaje verbal para expresar sus pensamientos y sentimientos (Gil, 1991). En la terapia recreativa los juguetes son las palabras del niño, y el juego su lenguaje (Landreth, 2002).

A través del juego, el terapeuta puede ayudar al niño a desarrollar sus carencias emocionales y sociales al aprender comportamientos adaptativos (Pedro-Carroll & Reddy, 2005). La relación positiva que tiene lugar entre el terapeuta y el niño durante las sesiones de terapia recreativa le ofrece a este último una experiencia emocional correctiva necesaria para la curación (Moustakas, 1997). La terapia recreativa también puede ser utilizada para promover el desarrollo cognitivo y ofrecer una visión y resolución de conflictos internos o pensamientos disfuncionales del niño (O’Connor & Schaefer, 1983; Reddy, Files-Hall & Schaefer, 2005).

¿Qué es la terapia recreativa o terapia de juego?

Desarrollada inicialmente a finales del siglo XX, hoy en día la terapia recreativa incluye un gran número de métodos de tratamiento, todos ellos aplicando los beneficios
terapéuticos del juego. La terapia recreativa difiere del juego normal en el hecho de que el terapeuta ayuda al niño a tratar y resolver sus propios problemas. La terapia recreativa se apoya en la forma natural en que los niños aprenden sobre ellos mismos sobre sus relaciones con el mundo que los rodea (Axline, 1947; Carmichael, 2006; Landreth, 2002).

A través de la terapia recreativa, los niños aprenden a comunicarse con los demás, expresar sus sentimientos, modificar su comportamiento, desarrollar la habilidad
de resolver problemas y aprender formas de relacionarse con otros. El juego les ofrece una distancia psicológica segura de sus problemas y les permite expresar
pensamientos y sentimientos apropiados para su desarrollo.

¿Cómo funciona la terapia recreativa o terapia de juego?

Los niños son derivados a la terapia recreativa para resolver sus problemas (Carmichael; 2006; Schaefer, 1993). A menudo, cuando los niños han agotado sus propios métodos de resolución de problemas, se comportan mal en casa, con sus amigos y en la escuela (Landreth, 2002). La terapia recreativa les permite a los profesionales del área de salud mental especializados en terapia recreativa evaluar y entender el juego del niño. Más aún, la terapia recreativa es utilizada para ayudar al niño a lidiar con emociones difíciles y encontrar soluciones a sus problemas (Moustakas, 1997; Reddy, Files-Hall & Schaefer, 2005).

Al enfrentar los problemas en el ambiente de la terapia recreativa clínica, los niños encuentran soluciones más saludables. La terapia recreativa les permite cambiar la forma en la que piensan, sienten y resuelven suspreocupaciones (Kaugars & Russ, 2001). Incluso los problemas más perturbadores pueden ser confrontados en la terapia recreativa, y soluciones duraderas pueden ser encontradas, ensayadas, perfeccionadas y adaptadas a estrategias que duren la vida entera (Russ, 2004).

¿Quién se beneficia con la terapia recreativa o terapia de juego?

A pesar de que todo el mundo puede beneficiarse con ella, la terapia recreativa es especialmente apropiada para niños entre 3 y 12 años de edad (Carmichael, 2006; Gil, 1991; Landreth; 2002; Schaefer, 1993). Adolescentes y adultos también se han beneficiado con técnicas recreativas y procesos recreativos.

¿Cómo beneficiará la terapia recreativa (o terapia de juego) a un niño?

La terapia recreativa es implementada como un tratamiento de elección en ambientes de asistencia psicológica, de desarrollo, escolares, residenciales, recreativos,
hospitalarios y en agencias asistenciales, con pacientes de todas las edades (Carmichael, 2006; Reddy, Files-Hall & Schaefer, 2005).

Los planes de tratamiento a través de la terapia recreativa han sido utilizados como intervención primaria o como terapia de apoyo para múltiples cuadros o problemas de salud mental [Anexo A] (Gil & Drewes, 2004; Landreth, Sweeney, Ray, Homeyer & Glover, 2005), como por ejemplo en el manejo de la ira, luto y pérdida, divorcio y disolución familiar, crisis y traumas, como así también para la modificación de sturbios del comportamiento [Anexo B] (Landreth, 2002) tales como ansiedad, depresión, hiperactividad por falta de atención (ADHD), autismo o incapacidades pervasivas del desarrollo, académicas, de desarrollo social, físicas y de aprendizaje, y finalmente en disturbios de la conducta (Bratton, Ray & Rhine, 2005).

Las investigaciones apoyan la efectividad de la terapia recreativa en niños que experimentan una amplia variedad de problemas sociales, emocionales, del comportamiento y de aprendizaje, incluyendo niños cuyos problemas están relacionados al estrés causado por divorcio, muerte, mudanza a otra ciudad, hospitalización, enfermedades crónicas, experiencias tensionantes, abuso físico y sexual, violencia doméstica y desastres naturales (Reddy, Files-Hall & Schaefer, 2005).

La terapia recreativa o terapia de juego ayuda al niño a:

  • Volverse más responsable por su comportamiento y desarrollar estrategias más exitosas.
  • Desarrollar soluciones nuevas y creativas para sus problemas.
  • Desarrollar el respeto y la aceptación de si mismo y de los otros.
  • Aprender a experimentar y expresar emociones.
  • Cultivar empatía y respeto por los pensamientos y sentimientos de los demás.
  • Aprender nuevas capacidades sociales y relacionales con la familia.
  • Desarrollar sus propias habilidades y por lo tanto una mayor seguridad con relación a ellas.

¿Cuánto tiempo dura la terapia recreativa o terapia de juego?

Cada sesión de terapia recreativa tiene una duración variable de entre 30 y 50 minutos. Las sesiones tienen generalmente una frecuencia semanal. Las investigaciones sugieren que son necesarias un promedio de 20 sesiones para resolver los problemas de un niño derivado a dicho tratamiento. Claro que algunos niños pueden mejorar mucho más rápido, mientras que la resolución de problemas más serios puede llevar más tiempo (Landreth, 2002; Carmichael, 2006).

¿Cómo puede mi familia participar en la terapia recreativa o terapia de juego?
Las familias juegan un papel importante en los procesos de curación de los niños. La interacción entre los problemas de los niños y sus familias siempre es
compleja. Algunas veces los niños desarrollan problemas como una forma de indicar que algo anda mal dentro de la familia. Otras veces la familia entera es afectada debido a lo disruptivo de los problemas del niño. En todos los casos, niños y familia se curan más rápido cuando trabajan juntos.

El terapeuta de juego tomará algunas decisiones sobre cómo y cuándo incorporar a alguno o a todos los miembros de la familia.

El terapeuta querrá comunicarse regularmente con quien cuida del niño para desarrollar un plan para resolver los problemas a medida que éstos vayan siendo identificados, como así también para monitorear el progreso del tratamiento. Otras opciones pueden incluir la participación de a) los padres o tutores, directamente en el tratamiento, lo que es llamado de terapia recreativa filial, y b) la familia entera, en una terapia recreativa familiar (Guerney, 2000). Cualquiera sea el grado de participación que los miembros de la familia elijan, ésta es una parte esencial en la curación del niño (Carey & Schaefer, 1994; Gil & Drewes, 2004).

¿Quién practica la terapia recreativa o terapia de juego?

La práctica de la terapia recreativa requiere una educación especializada extensiva, entrenamiento y experiencia. Un terapeuta de juego es un profesional licenciado (o
certificado) del área de la salud mental, con una Maestría o Doctorado en algún campo de la salud mental y con una considerable experiencia clínica general y de
supervisión. Con un entrenamiento avanzado y especializado, y siempre bajo supervisión, los profesionales del área de la salud mental pueden también obtener el título de Terapeuta de juego RegistradoTM (RPT) o Terapeuta-Supervisor de juego RegistradoTM (RPT-S), otorgado por la Asociación para la Terapia recreativa (APT).